Historia del tarot
El tarot nació como una baraja de juego italiana en el siglo XV y, a lo largo de 600 años, se convirtió en la herramienta de reflexión espiritual que hoy se usa en todo el mundo.
Italia, siglo XV
El tarot no empezó con la adivinación, sino con los juegos de cartas. A principios del siglo XV, las familias italianas adineradas encargaban "carte da trionfi" (cartas de triunfos).
Eran símbolos de estatus: mazos pintados a mano para entretenerse. El mazo Visconti-Sforza (c. 1440-1450) es uno de los ejemplos más antiguos que se conservan.
Expansión por Europa
El tarot pasó de Italia a Francia, donde se convirtió en el "Tarot de Marsella". Los fabricantes de cartas franceses estandarizaron sus imágenes.
Durante más de 300 años, el tarot siguió siendo sobre todo un juego, parecido al bridge moderno.
La conexión con el ocultismo
En 1781, Antoine Court de Gébelin afirmó que el tarot contenía sabiduría egipcia secreta. Aunque era históricamente falso, esto despertó una nueva forma de pensar.
Jean-Baptiste Alliette ("Etteilla") fue una de las primeras personas en dedicarse profesionalmente a leer el tarot, en la década de 1780.
La era moderna
En 1909, Arthur Edward Waite y Pamela Colman Smith crearon el mazo Rider-Waite-Smith, el mazo de tarot más influyente del mundo.
Hoy existen miles de mazos, y el tarot se practica en todo el mundo para la meditación, la creatividad y el autoconocimiento.
Cronología
Las lecturas de tarot son para entretenimiento y reflexión personal. Ofrecen perspectiva, no predicciones, y no sustituyen el consejo profesional en temas médicos, legales o financieros.